miércoles, 24 de enero de 2018

100 cien versos de amor 100






Si me pides, ay amor,
que en cien versos yo te diga
el motivo que me obliga
cuánto dicta el corazón,
escribiré con pasión
cuanto a mi ventana asoma;
contaré con punto y coma
desenjaular lo sabroso,
y juro ser generoso
si es que mi pluma razona.

¿Y en cien versos que te digo
que no te habría dicho antes?
Que sus sílabas galantes
te prestarán todo abrigo;
más por mucho no consigo
que te entregues a mi amor
ofreciendo lo mejor
que un sencillo amor ofrece;
sabiendo que tú mereces
más que ofrecer pueda yo.

Ya sabes, motivos tuve
de estar muy enamorado
pues persigo obsesionado
trotando de nube en nube
sílabas con be y con uve
para hablarte de mi amor:
eludo me adulador
y aunque fuera de servicio
propongo yo un armisticio
a este fuego a discreción.

Que disparan tus poderes
de belleza singular,
y cómo pude olvidar
pensar en otras mujeres;
pues solo a ti te prefiere
ese amor que siempre en danza
hoy afina la balanza
con toda filosofía
que le da su analogía
de raquítica esperanza.

Tras un sinfín de cuartetas
quise adentrarme en los versos
para hacerlos más excelsos,
pretendiendo ser poeta;
pero con regla obsoleta
al más puro estilo clásico
y desdeñar lo más básico
puse a itinerar el alma
y anudar con toda calma
los atisbos de un agracio.

Aunar las sonoridades
para mis leves coplillas
y hacer fugaces ‘quintillas’
ágiles, convencionales,
donde apoyar los puntales
de mi anhelo en desarrollo.
Siempre buscando el apoyo
sin agravios de pereza
de aquel que todo comienza
a satisfacer su aliento
y acredita el documento
a edificar por su cuenta.

Y por fin las ‘espinelas’
mis décimas elocuentes
las buceo, intensamente,
por mares o callejuelas
donde dejar mis esquelas,
mis sentires más profundos,
amorosos, o jocundos,
diez versos dan para mucho;
y recargan mi cartucho,
si son versos iracundos.

Para ofrecerte castillos
y lunas con todo hechizo
quise ejercer de castizo
y escribí mil estribillos
para ayunos ‘sonetillos’
buscando un renglón vibrante
aparentar ser brillante
para sentirme a tu altura:
créetelo tú, criatura
me pareció alucinante.

tras arrebato de amor
de justificado aprieto
pensó para ti un soneto
y ofrecerte lo mejor:
ahondar arte mayor
para sentirme importante;
pues de manera galante
presentar ante tus ojos
equilibrados manojos
de una cosecha fragante!

Con amor y desatino
endecasílabos puros
escribí por ti lo juro:
más, andando yo el camino
maduré el alejandrino
para ofrecer lo mejor;
y me arropó el pundonor
que dictan mis sentimientos
y buscando a compás lento
conseguir quise tu amor.

Fernando naranjo duran


14-1-2018









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