martes, 23 de octubre de 2018

Capricho..





Como las flores silvestres
con la fuerza de la tierra
quisiera yo conocerte;
aunque me robes la calma
y me otorgues sin querer
licencia para poseerte.

Te prefiero pecadora
libertina y lujuriosa;
te quiero llena de vida
y que provoques mi celo
ahondando en mis anhelos
tu esencia pecaminosa.

Con la fuerza de un capricho
y mis insurgencias de hombre,
suspirar sobre tus poros
el palpitar de tus senos,
y alcanzar clímax de amor
entre estertores sin nombres.

Devolverme tú a la vida
a la chispa de vivir;
a jugar con los momentos
y amancebar sentimientos
entre dos seres que viven
alejados entre sí.

fernando naranjo duran
22-10-2018

No hay comentarios:

Publicar un comentario